"¿Qué me vienen a hablar de la lealtad? ¿Que carajo me vienen a hablar de la lealtad? Nosotros somos la lealtad" Cristian Pity Alvarez
1. Empecemos por el final. Ayer no pude entrar al recital de Viejas Locas. Como un buen cristiano, había comprado mi ticket con anticipación, y también le regalé uno a mi chica. Después de más de una hora de cola con tranquilidad y expectativa, la policía empezó a reprimir sin razones aparentes para los que estábamos ahí. Lo único que habíamos visto fue un micro con unos quince barras de Vélez, que igual no son muchos porque es un club de plateístas, y algunas corridas. Pero nada más, estaba tudo bom tudo legal, seis cuadras de cola sobre Juan B. Justo sin vallas. Sin indicaciones, casi sin policía. Hasta que de pronto se pudrió todo. Primero fue el carro hidrante, después balas de goma, palos y gases lacrimógenos. Mi novia me clavaba las uñas en el brazo y varias chicas lloraban y vomitaban. Hubo, en algún momento, fantasmas poscromañón. Y también hubo un clima 2001. La represión fue tan cobarde e injustificada que muchos no la terminaban de creer. Dos pibes, media hora más tarde, me mostraron las heridas de las balas. Todavía lloraban de tanto gas que habían aspirado. Otro flaco, de Moreno y con una remera de La Renga, me contaba que había comprado la entrada por MercadoLibre y que a un amigo suyo se lo habían llevado por tener una cerveza en la mano. Otro quiso tirar un cascote y la novia lo frenó y lo convenció de seguir corriendo. Menos Mal. Un Siena con cuatro canas de civil freno en esa esquina a los pocos minutos, walkie talkies en mano. En Juan B. Justo, un pibe con un saco de corderoy y una novia con pollera me pregunto cómo salía para Palermo. Estaban vestidos medio de fiesta. Por esta derecho, le dije, pero se quedaron en el lugar sin saber qué hacer. Los vecinos de Liniers estaban en las puertas de las casas. El barrio invadido por sombras empapadas, babosas, puteando a la policía y pintadas con el azul pitufo del carro hidrante. Un borracho empezó a correr a un pibe con el uniforme de Vélez porque pasó con una especie de palo de hockey y lo hizo acordar de la policía. Después, en casa y con una cerveza, mi novia empezó a mostrarme como los medios le echaron la culpa a las víctimas, cuando los únicos responsables de todo fueron, repito, la organización, las Viejas Locas y la policía, que le disparaba a tres metros a pibes de dieciséis años desarmados y asustados, que agitaban las entradas en la mano creyendo que eso los podía salvar.
2. ¿Hay Viejas Locas después de Capusotto? Esa era una de las preguntas que organizaron mi peregrinación de ayer a Vélez. Antes de la represión, claro. Pero vayamos al grano: después de Capusotto, o después de la capusottización emotiva que impregna a muchos de los consumos simbólicos del amplio espectro de las clases medias que se construye como sujeto del rock, quedan dos actitudes. Una es la de siempre: la vivencia del rock como un acto de resistencia. “Argentinista, suburbano y neocontestatario” según los antropólogos Daniel Vila y Pablo Semán en un textito de hace varios años sobre el rock chabón. En ese artículo, el rock chabón sería una subvariante del rock nacional, donde la memoria social dignificatoria del primer peronismo se cruzaría con una cierta horizontalización de las relaciones entre producción y consumo. En el rock chabón, para Semán y Vila, los que están en el escenario, en el fondo, son iguales a los que hacen pogo, y esa identificación tendría un potencial político, le daría un plus de horizontalidad. Leído desde ahora, la cuestión de la horizontalidad podría haber sido una pesadilla pegajosa y anticipatoria sobre la implosión de la industria musical que, a su vez, anticipa hoy la implosión de la industria editorial vergonzosamente defendida por la Ley del Libro que transó Coscia mientras en Uruguay los chicos reciben laptops en las escuelas. La implosión, paradójicamente, no se produjo por transformaciones en la producción ni en el consumo, sino en la circulación que las sobredetermina, o sea, por internet. Lo sabemos todos, todos bajamos cosas de Taringa.
3. Aunque los rituales sociales tienen problemas para reacomodarse a la gramática de las luchas por el poder simbólico, y entonces muchas de las consignas que cantábamos en la fila van teledirigidas directo al vacío, esta asincronía podía ser zanjada por el carácter festivo del recital, regido por la orgiástica controlada del star system y la mitología berreta del rock. Ambas, sin embargo, terminan siendo productivas porque inventan maquetas expresionistas de una reacomodación posible de los cuerpos. Su sedimento es un repertorio emotivo, las marcas en el cuerpo de un éxtasis posible. Cuando vamos a un recital hacemos un uso diferente, comunitario, de las máquinas de imaginar que son las canciones.
4. El problema en el recital de las Viejas era que se festejaba una resurrección –volvían a juntarse después de 10 años-, y que en el fondo todos podíamos sentir que esa resurrección no era para que las Viejas volvieran a representar lo mismo que en el 96, porque eso es imposible. ¿Qué era, entonces, lo que podía resucitar en el escenario de Vélez? ¿Cuál es, hoy, la promesa de las Viejas Locas, además de que los chicos, como todos, prefieren no laburar?
5. Las promesas posibles, o las que yo imaginaba en la fila, podían condensarse en dos extremos:
a) Vivir el recital como un simulacro, y disfrutar en eso de mi propio hundimiento autocompasivo. Esta forma de consumo estaba basada en la idea de que no volvieron por la guita, o no sólo por la guita, sino porque no pueden hacer otra cosa, o sea, por la gloria que se sabe no va a poder recuperarse, como el Pelado Almeyda.
b) Flashear verdaderamente con lo que yo consideraba que era la promesa interesante de las Viejas, esto es, estar en el punto junto entre a) la superación de la cultura rollinga del reviente presente en la tradición que atraviesa a los Ratones Paranoicos, y encuentra su vertiente Pyme y Doncarlista en Callejeros, y chiquita y malograda en La 25, b) trascender la épica del aguante barrialista y antiprogreso de La Renga, y actualizar el nacanpopismo tardíamente asumido de Los Piojos, c) generar la alianza que Los Redondos nunca iban a poder generar con la cumbia, porque de hecho Viejas Locas es el eslabón perfecto e intermedio entre la cumbia villera y el aguante rollinga. En este plan, Viejas Locas volvían para reinventarse, y ocupar ese espacio vacante de la gran banda del rock nacional colocada en tensión con lo instituido, construyendo una especie de aleph de la resistencia cultural que vendría a prefigurar las nuevas formas de articulación de la lucha simbólica transclasista, pero también y más importante trans – tribal, de la que Intoxicados había sido un boceto inconcluso.
6. Las Viejas tocaron casi tres horas, casi todos los temas más conocidos, y la fiesta de resurrección tuvo también algo de cumpleaños. A esto puedo decirlo sin tener puta idea de lo que fue el recital. Si Capusotto es la superación dialéctica de Mario Sapag del mismo modo que el kirchnerismo es la superación dialéctica y por eso peronista de la promesa del alfonsinismo, el Pity es la actualización doctrinaria, orillera y posindustrial de Isidro Velázquez. Un Isidro Velázquez del tardocapitalismo. Pity, rebelde primitivo, en la Argentina de hoy, y teniendo en cuenta el panorama político, asume la vestimenta híbrida que condensa en efecto el eslabón perdido entre el populismo de avanzada y el kirchnerismo de escritorio. David Viñas señaló las paradojas del espacio semántico emergente entre el sainete y el grotesco durante el primer radicalismo, tras la crisis de la ciudad señorial. Invirtiendo la secuencia, Viejas Locas fue el grotesco y los Redondos el sainete del neoliberalismo en declive (la poesía de los noventa, por su parte, habrían asumido al mismo tiempo y como un sea monkey bifronte, los dos polos de la falsa oposición florida – boedo). Su regreso anticipa, a su modo, los relampagueos de una revuelta simbólica posible, y prefigura nuevos modelos emotivos para la insurgencia social en tiempos de YouTube. Como museo, como nostalgia o como grito en el vacío, o sea, más allá de lo que haga la banda, la materialidad histórica de su cruza excepcional permanece como espectro. Por eso, es natural que haya habido represión en la frontera del espectáculo. La vuelta de Viejas Locas, igual que la toma de comisaría por parte de Luis D’Elía hace cuatro años, es un umbral. Si el asesinato del Oso Cisneros implicó un límite y un repliegue, la represión de ayer todavía es ambivalente.
7. La segunda actitud para el recital es la de los antiguos fans de Viejas Locas, adolescentes de clase media a mediados de los noventa, que tras diez años de escolarización universitaria o parauniversitaria refinaron sus consumos culturales, abandonaron la alianza simbólica con otros sectores con menos oportunidades, consumieron música indie y en algunos casos llegaron a pagar casi 400 pesos para ver a Radiohead. Son los que fueron al recital con un poco de nostalgia y otro poco de curiosidad, están precarizados laboralmente pero subsisten por el apoyo familiar, en general se autoconciben como productores culturales con cierto talento que el tiempo no va a dejar de reconocer, y, principalmente, tienen un estilo de vida más parecido al de las clases medias altas que a las masas que supuestamente defienden como coartada exculpatoria a veces, como mitología de trascendencia otras, sin abandonar nunca un narcisismo exacerbado. ¿Hasta acá está bien? No, mejor sigamos un poquito más. Este segundo tipo de espectadores son los que cada fin de semana buscan desesperados una fiesta donde difícil y excepcionalmente consigan alguien para intercambiar un poco de flujos, ven a Capusotto con esa actitud entre cínica y negadora que Capusotto les reclama, conscientes de que cuando algo puede ser así de parodiado es porque como promesa de liberación no vale dos mangos, pero también conscientes de que no hay nada más y que nada, ni en pedo, va a hacerlos resignar sus privilegios de observadores cool de la cultura, un descanso en la eterna lucha individual por la supervivencia. Para ellos, la cultura del rock es un mito de origen sobre el cual intentan construir una precaria erudición y unos bienes de salvación inmanentes vinculados al mito de James Dean, que a veces sirve de coartada para una serie de excesos controlados y otras para una contemplación melancólica y retrospectiva, cuya formulación exacta aparece cuando dicen que fueron al recital a “ver el show”. Inconformes eternos, hijos fallidos del psicoanálisis y hermanos bobos de la pornografía, su drama es que no pueden abandonar el mito de la familia como horizonte de felicidad pero al mismo tiempo saben que ese proyecto fracasó hace rato. Bueno, estas son algunas de las contradicciones que proyecté en el segundo grupo de espectadores, en cuyos ojos, de más está decirlo, estaba yo y están todos ustedes, aunque yo nunca pagaría un peso por ver a Radiohead y sí pagaría unos cuantos por volver a ver a Viejas Locas.
8. A diferencia de las versiones más idiotas del progresismo, yo voy a bancar a este ethos social. Banco al ethos de las clases medias descarriadas, hartas de los militontos pendencieros y obedientes, descreídas, que no fueron a filo ni a sociales y piden mano dura, que fracasan y vuelven a fracasar en su angustia inclaudicable y en su rapiñez de pequeños ahorristas, que votan a Carrió o a la UCR, o a Pino Solanas, que alquilan por chirolas o están endeudados hasta que se mueran, y sin embargo compran los libros de Anagrama que vienen con Página/12 aunque el diario mucho no les guste y aunque no estén dispuestos a leer esos libros feos, que decoran sus casa con cosas compradas en Internet y se obsesionan con las series de Sony, y al mismo tiempo abandonaron toda idea de progreso económico y social, y ven como la vida les pasa por enfrente, como los vagones del tren de la costa, y para colmo tienen que bancarse que unos estadistas de cotillón, petulantes artistas de cuarta, les digan con desprecio "pequeña burguesía". Voy a bancarlo porque es el único sobre el cual, desde mi módico posicionamiento de beneficiario de los planes sociales a la escueta capa de profesionales liberales que representan las becas de posgrado, puedo intervenir sin un alto grado de servilismo, cinismo y esquizofrenia. Decía, entonces, que este segundo grupo, que es el que en el fondo, en sus bifurcaciones y segmentos, posee la hegemonía simbólica en nuestro país, fue a Vélez a hacer un consumo trash y vintage –lo vintage es precondición de lo trash- del recital de Viejas Locas. La movida, más o menos consciente, era morbosa y consistía tanto en hacerle el aguante al Pity, que es un genio desbordado y obviamente lo merece, como en experimentar qué pasaba en los propios cuerpos con el resto de esa promesa. El Pity, más allá de lo que piense o haga, es la contracara necesaria de Capusotto justamente porque su reviente desglamourizado y plebeyo, cero por ciento lacrimógeno igual que el de Capusotto, impide sin embargo la complicidad pasiva de la sensibilidad trash cuyo verosímil es la parodia degradada. Si Capusotto, producto de consumo familiar, es progresivo en esa parodia elevada al cuadrado –o sea, reclamarle a Capusotto menos sofistificación o “populismo arcaico” es una burrada de derecha-, el Pity es su contracara instituyente y sin red. Una mina de oro para los que, desde cualquier lugar, elijan la incomodidad de no hablarle a los conversos. O, como hubiera dicho el bueno de Carri, formas prerrevolucionarias de la violencia, pero simbólica.



31 comentarios:
Yo quiero decirte Vanoli, que nada, estoy profundamente conmovida por todo esto que escribiste acá. Tu desnudez, el relato en primera persona tan vapuleado en estos días, tan manoseado en la literatura del YO.
Encuentro en este texto tuyo una entrega particular, te imagino enamorado intentando cuidar a tu novia, en esos momentos en donde sabemos que eso es lo único que importa: aquello que amamos con locura.
Todas las cosas que relatas, por todo eso pasamos alguna vez todos, creeme, somos de la misma generación, compartimos los mismos muertos, las mismas derrotas, como vos decís me permito citarte: el mismo ethos.
Yo no pude ir. Y digo que no pude porque mi propio prejuicio de clase, mi falta de apertura a nuevos géneros, mi YO conectado con el indie, esa personita sola escuchando los discos de Nick Drake, creyendo que así lograba salir del barrio, mentalmente aunque sea, con los discos de Yo La Tengo y el background de escuchar kraut rock. No pude ir porque mi formación me lo impidio. Mi formación musical que no es libre, libertaria, revulsiva, revolucionaria, que no se mira a si misma y se dice: vamos, vos sos una chica de barrio ¿a que estas jugando?
Pero vos si, vos pudiste ir y te paso esto que te paso y realmente, lo lamento mucho, es tremendo. Sentí en cada párrafo los estertores del 2001/02, el tanque de Duhalde, te vi Vanoli y me vi a mi, frente a ese tanque, empuñando una cámara, vos en cambio, nada, solo con la palabra que nos entregas ahora. Sos tan generoso.
Estoy con vos Vanoli, en esta estoy con vos, te banco, esas chicas llorando, podría haber sido yo ¿es que acaso mis propias limitaciones me han salvado de ese infierno? Las paradojas de la vida no dejan de sorprenderme, quien sabe podría haber muerto como dice Foucault sobre la périda de Barthes: por la injustica estúpida de las cosas. En este caso no un camión de lavandería, no, un auto policial ¿hay acaso una humillación mayor?
No sé, te leo y siento correr por la espalda el mismo miedo que sentí el 26 de junio en el puente pueyrredón, te leo y siento como me lloran los ojos por empatía con vos, tal cual me lloraron en Brukman, en fin, te leo y siento en todo mi cuerpo el día atroz en donde un policía me dijo: te vamos a matar por zurda y en mi mano el pedacito de limón que nos repartiamos cada viernes antes de salir a Av de Mayo y entregarnos a esa ratonera feroz.
Permitime Vanoli decirte algo: te siento. Te siento tan real, tan genuino, tan....creíble.
Pienso ¿y si ese chico con remera de la renga fuera mi novio? Vos estarías acá haciendo justicia, poniendo a los nadies en el lugar que se les niega: la historia.
Nada sobre el resto, sobre todo lo que decís, más bien todo lo que aportas, mejor: todo lo que nos legas, no puedo hablar aún. Tampoco creo que ese sea mi lugar, debo primero poner en cuestionamiento mi propia vida, mi propia música, mi escucha, atrevereme, quemar mis discos, hablar de lo que conozco, el barrio, la calle, el olor del oeste, los rieles del sarmiento, la estación de villa luro.
Pero bueno, para eso falta. Es un largo camino, doloroso, se que no estoy sola, que muchos nos debemos esa reflexión, para poder entonces si Vanoli, estar con vos en esa fila, correr juntos, putear juntos a la policía, sentir este dolor que sentis vos ahora, vivirlo, solo para contarlo, vivirlo y ponernos ahí solo para contarlo, para tener un relato, para ser al fin algo más cercano a aquello que soñamos ser en los viernes del 2002
te mando un abrazo y por favor, no dudes en mi apoyo incondicional
bueno, salvo por el pelotudo que comentó acá arriba, el post está muy bien, y está muy bien eso de sacar a viejas locas de ese lugar del "aguante" plebeyo tan boludamente inventado por Clarín y reproducido por nuestros sociólogos conchetos de la cultura popular y Beti Sarlo. Digo, puede ser que lo del aguante exista, pero es lógico que Viejas Locas, como momento más "puro" del rock chabón, sea más parecido a la JP que Los Redondos.
quiero el libro con la antología de posts de vanoli y vecino. que la chupen la joven guardia y los poetas del orden!!!!
Muy bueno lo escrito...
Soy sociólogo chileno y siempre me han interesado cómo se dan estos temas en Argentina (ppalmente el rock nacional y sus derivaciones). Me gustaría pedirte alguna recomendación de algun texto o paper que traten estos temas (como el de Daniel Vila y Pablo Semán que nombras).
Saludos.
REPRESIÓN A JÓVENES EN RECITAL: LA DEFENSORÍA INVESTIGA Y RECIBE DENUNCIAS
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires investiga la brutal represión de la Policía Federal a un grupo de personas que se hacían fila para entrar al recital de “Viejas Locas” en el estadio de Vélez Sarsfield el último sábado a la noche, La violenta y desproporcionada represión dejó un saldo de varios heridos y un joven de 17 años con fractura de cráneo expuesta y actualmente en estado de coma.
La Defensoría del Pueblo está concluyendo una investigación sobre el accionar policial, en el que se han constatado numerosos casos de violación de los derechos humanos por parte de las Policía Federal Argentina, además de situaciones de corrupción y abuso de autoridad.
En el marco de las denuncias que se comenzaron a recibir en esta Defensoría, la madre de una chica de 17 años víctima de la represión relató lo siguiente: “La policía desde un patrullero con la puerta abierta le pegaban palazos a todas las personas que estaban en la fila, además de mojarlos con agua teñida de azul en todo el cuerpo. Les tiraba los caballos encima y no los dejaban escapar. A mi hija le pegaron con una cachiporra en el hombro, en el pecho y en los brazos. La policía tiró mucho gas lacrimógeno y todo sin ninguna razón”.
Buenos Aires, 16 de noviembre de 2009
NOTA: Para mayor información, comunicarse con Carolina Zocca al 4338-4900 int. 7598 y 156-916-2164 o con Ricardo Dios al 155-661-6738
www.defensoria.org.ar
afilado análisis, vanoli. y más que lamentable el episodio de la represión.
abrazo.
Cristobal, buscá por Alabarces y la gente que trabaja con él, que agarran el tema desde diferentes lugares. Lo más interesante está en pensar los usos sociales de la música, para eso también está bueno un francés que se llama Claude Hennion.
Con respecto a la represión, hay que hacerle un escrache a felix la productora, a yenny el ateneo por vender las entradas, y tienen que blanquear quién la ordenó, si fue el ministerio del interior o quién mierda. Algo se está armando en facebook. Hay un pibe que se está muriendo, no puede ser que la yuta reprima gratuitamente a 10 mil pendejos y se la lleve de arriba, y estos inoperantes hijos de puta con los bolsillos llenos.
Gracias Volquer...
Claro, eso es lo interesante, los usos sociales de la musica, sobre todo en Argentina.
Saludos y Gracias.
buen post, lamentable lo de la cana. Y por favor diganle a la boluda del principio que tome la medicación antes de comentar
eze
fue una garcha todo. yo pude entrar, porque llegué cuando se armó el bardo, y, escapando de la cana, que avanzaba a los tiros y palos, con el novio de mi hermana pudimos meternos por encima de un vallado que se había caído. al toque la cana armó un cordón para contener vaya uno a saber qué mierda, y la contención implicaba darte un palazo cada tanto o bien una patada. a todo esto, los de la organización, en vez de dejarte pasar, te contenían en ese perímetro, como si disfrutaran de todo eso. entonces, es cualquiera que la respuesta de la banda y de fenix haya sido: no tenemos nada que ver con los incidentes, ni nosotros ni la banda, fueron hechos aislados (aislados de qué, habría que preguntarles), pero, porque queremos demostrar que nos importan los pibes (?), estamos a disposición de ustedes...
en fin, cualquiera todo.
Yo digo de ir en caravana a las oficinas de Fenix, acá por san telmo, hacer bajar a Giglio, el capo, y, nada, hacer lo que pinte.
abrazos
Fede, ¿convertir al capo de Fenix en el nuevo Chabán será la solución? ¿Por qué, si esto es tan postcromañón y -ya que gusta tanto repetir la Historia, buscar antecedentes y aplicar es 'estodolomismo'- pero al mismo tiempo tenemos la clarividencia que nos otorga una mirada cuasisociológica de la Realidad ("este grupo es así, este otro grupo es asá, yo no soy ni de este ni del otro, porque estoy más allá) vamos a repetir los mismos pasos que un caso que todavía está fresco y para muchos -me incluyo- mal resuelto?
La medicación no la puedo tomar porque se la estan dando toda al Piti.
Ling, acá hay una verticalidad distitnta...
Igual, el nuevo chabán es polanski —o en algo se hermanan sus defensores, al menos
AGUANTE HELENA!!!!
ling y helena: derrota cultural de las clases medias, burócratas lectores de anagrama, que asco
A Ruben no le rompieron la cabeza los lectores de anagrama, o emece, o entropia. A la pelotudez de helena, pelotudez y media.
Este blog debe tener la mayor cantidad de anónimos por comentario de la blogósfera.
Obvio que leo Anagrama no me puedo pagar los libros de Trotta.
ling, lo de cromañón fue más que mal resuelto. si me apurás, incluso digo que nadie debería ir a la cárcel. y si es necesario que existan cárceles o lugares para apartar gente que jode, yo haría spas por todos lados y los metería ahí. si se curan, salen, si no, que no jodan y listo.
pero esto me pasa por otro lado: básicamente, romperle la cabeza al estúpido que sólo busca llenarse de guita como sea, sin importarle absolutamente nada. me dirás que esa es la historia del capitalismo. sea. lo cierto es que en esa historia es muy fácil responsabilizar a la cana por todo los palos. los que se llevan la papusa y después se lavan las manos, que garpen, como sea.
la idea de los spas me parece brillante
Perdón,
¿En qué creías en 1996?
Otra,
¿Cantó bien Pity Álvarez o ya derrapa como el último Charly antes de la internación?
el mejor artículo que se escribió sobre el incidente viejas locas por varios años luz!
al primer comentador, por favor, gracias por el apoyo y el compromiso con las luchas sociales, gracias por apoyar a los trabajadores de brukman, a los que fueron reprimidos por la policía, al Pity, es indispensable contar con gente tan leida, que cita a los pensadores franceses de los sesentas de una forma tan inteligente, tan adecuada, que si bien no entiende un carajo de lo que lee, ni en los blogs, ni en los libros de los franceses, ni en los de anagrama, ni en los de la editorial chotta, puede ser tan fina y sarcastica en su resentimiento, la verdad que es un orgullo para este blog tener esa calidad de comentarios, un verdadero orgullo, a pesar de que no entienda nada consiguió que su propia paranoia y la mala conciencia despertada por el post se hayan proyectado de esa manera tan gloriosa en ese comentario tan erudito, tan inteligente y sutil de una lectora de anagrama que no reprimió a nadie y quiere un país en serio, ese comentario es un premio al trabajo insignificante de los alienados en este blog, y del asno prepotente de Vanoli, que no lo merce, porque no pudo explicarle al pobre comentador medicado y altamente necesitado en el más amplio sentido de la palabra que nadie está contra sus privilegios, absolutamente nadie, que a todos y especialmente a Vanoli le encantan sus privilegios de compradora frustrada de libros de editorial chotta, aunque no los entienda y cite a la resaca universitaria francesa de la decada del 70, así que gracias comentador, gracias tambien a los que nos enseñan que no es todolomismo, son tan sutiles, tan inteligentes, tan de avanzada, digamos, que no somos dignos de sus sutilísimos cuestionamientos, redactados además en ese lenguaje tan sarcástico, un lujo, por favor, así que gracias, gracias por el apoyo crítico, y por hacernos sentir al menos en sus comentarios que vivimos en un país en serio, y que no hay una sola Realidad sino múltiples niveles de sentido, es vivificante, es purificador, es glorioso saber que hay gente bien, que escucha a nick drake y a Yo La Tengo, y que además quemó sus discos cuando esto no hacía falta, sólo de pura mala conciencia de compradora frustrada de libros, es reparador, y por eso bancamos a muerte a los comentarios, y obviamente a la democracia.
El Presidente Gonzalo.
Empece a leer el comunicado del presidente gonzalo pero como dijo comentador y no comentadora, asumo que estan hablando de un coment invisible que no vi, seguramente porque tengo la visión nublada.
Voy a dar reload a ver que pasa.
Ah, perdón, Presidente Gonzalo, fue un error mío. Pensé que este era un blog para debatir.
No se preocupe que no va a volver a pasar, sigan nadando en un mar de adulaciones acríticas.
PD: El lenguaje lo aprendimos en las mismas aulas. Tenemos las mismas lecturas. Seguramente nos sentamos en las mismas sillas.
Besos, ya mismo pongo que el post de Vecino está buenísimo.
Este es un blog para debatir.
Bienvenidos todos los comentarios.
Más bienvenidos aún los comentarios anónimos, que son la enfermedad intestinal de esta esfera semipública de amateurs de la palabra y rentistas de la cultura escrita.
El Presidente Gonzalo se ha expedido y por el momento no le apetece volver a hablar.
El Presidente Gonzalo banca a Ling y no quiso molestarlo, y también banca al primer comentador.
Zarpado Vanoli... una nota sobre rock que excede por lejos a viejas locas y al rock'n'roll nen-n-na. Tremenda la mirada sobre el imaginario de los adolescentes en los 90. Q hoy revolotean la tríada etaria... je
Abrazo
Estaría bueno que la presidenta Gonzalo aprenda a diferenciar y respetar el género de Helena y de Ling, mal que le pese a su misoginia.
Che, igual ling es buena onda y ve muchos menos fantasmas que helena
Yo no veo fantasmas. Veo gente muerta,no confundamos
Pero esta bien, yo vine bien acá, vine buscando aquello que la sociedad me niega día a día.
Y me vapulean así, todo porque no entiendo el contexto en dónde de inscribe "ethos"
Todo porque, debido a mis propias falencias y fallas de fábrica, no le encuentro la vuelta a la rosca
Esta bien, yo lo intente, por todos los medios posibles, o sea: desde mac y desde pc.
Pero bueno, se ve que no es mi destino formar parte de un colectivo emergente de ideas.
igual estuve buscando putas, perdon puNtas para que compartan su experiencia, acá les dejo un link
ttp://www.quejateconmigo.com/2007/12/08/queja-sobre-el-personal-fest/
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